Seguro que alguna vez te has hecho esta pregunta mientras mirabas el techo por la noche o tras una discusión por algo insignificante que terminó en un silencio sepulcral.
En nuestro centro, como psicólogos en Merida, vemos a diario a parejas que llegan con la misma duda: «Es esto solo una mala racha o es el final?»
En realidad, una crisis es un aviso, una señal de que el sistema que habéis construido ya no funciona y necesita una actualización.
Para ayudarte a poner orden en tus sentimientos, hemos diseñado este mapa de «5 semáforos en rojo». Si te identificas con varios de ellos, quizás es el momento de plantearos la terapia de pareja no como un último recurso desesperado, sino como la mejor inversión para vuestro bienestar.
No nos referimos al silencio cómodo de ver una película juntos, sino al vacío. Ese momento en el que ya no cuentas tus planes, tus miedos o lo que te ha pasado en el trabajo porque sientes que al otro «le da igual» o porque «total, para qué». Cuando la comunicación se vuelve rutina, la conexión emocional empieza a marchitarse.
¿Cualquier comentario que haga vuestra pareja os molesta? ¿Os habéis convertido en expertos en el «reproche»?. Si vuestro día a día es un campo de minas donde cualquier tontería, desencadena una batalla campal, el semáforo esta en rojo intenso. Aquí la terapia de pareja ayuda a entender que hay debajo de esa rabia; normalmente, es dolor o necesidades no cubiertas.
Este es uno de los más peligrosos porque es silencioso. Sois un equipo excelente gestionando la casa o los hijos, pero habéis dejado de ser amantes y confidentes. La intimidad (caricias, miradas, complicidad) ha desaparecido. Os queréis, sí, pero ya no os «sentís» el uno al otro.
¿Dónde os veis dentro de cinco años? Si al pensar en el futuro no visualizas a tu pareja, o si vuestros caminos parecen ir en direcciones opuestas sin intención de encontrarse, la estructura de la relación se debilita. Una relación sana necesita un «nosotros» que ilusione a ambas partes.
Si mides cada palabra que dices por miedo a su reacción, o si prefieres callarte tus opiniones para evitar el conflicto, has perdido tu libertad dentro de la relación. Amor y miedos no pueden convivir en el mismo espacio por mucho tiempo.
A veces da pudor reconocer que necesitamos ayuda externa. Sin embargo, contar con un psicologo en Mérida de confianza, alguien que conozca nuestro entorno y nos ofrezca un espacio seguro y neutral, pueden marca la diferencia.
La terapia de pareja no consiste en buscar culpables ni en ver quien tiene la razón. Es un proceso para:
Aprender a hablar (y sobre todo, a escuchar) de nuevo.
Sanar heridas del pasado que siguen supurando en el presente.
Redescubrir por qué os elegisteis en primer lugar.
En Psintec Psicología, creemos que la mayoría de las crisis no son el final del camino, sino un desvío que, con la guía adecuada, puede llevaros a un lugar mucho mas solido y maduro.